Frederik X, la reina Mary y la princesa Benedikte han asistido este martes a la apertura del Folketing en Christiansborg, en una de las principales ceremonias del calendario parlamentario danés.
La presencia de la Familia Real forma parte de una tradición consolidada de representación de la Corona en el inicio del año parlamentario.
El interés institucional del acto reside también en su evolución histórica. Hasta la reforma constitucional de 1953, el Parlamento danés era abierto en nombre del Rey y el monarca pronunciaba un discurso del Trono.
Desde entonces, la función de la Corona ha cambiado. El soberano ya no ejerce aquella atribución formal, pero la asistencia de la Familia Real mantiene una dimensión representativa y simbólica dentro del ceremonial constitucional.
La apertura del Folketing permite observar así la transformación de la monarquía danesa desde un modelo con mayor intervención formal del soberano hacia una presencia institucional compatible con el parlamentarismo contemporáneo.
En el reinado de Frederik X, este tipo de ceremonias contribuye a mostrar la continuidad de la Corona dentro de un sistema político en el que la responsabilidad legislativa y gubernamental corresponde plenamente a las instituciones democráticas.
La jornada reúne por tanto tradición, ceremonial y evolución constitucional, tres elementos especialmente útiles para comprender el papel actual de la monarquía danesa.
Fuente: Casa Real de Dinamarca.
