La Casa Real noruega ha iniciado la reorganización de sus patronazgos después de la sucesión de Haakon VIII, una consecuencia institucional concreta del cambio de reinado tras la muerte de Harald V.
Según ha explicado la propia Casa Real, los patronazgos reales permanentes existentes quedaron extinguidos con el cambio de soberano, de acuerdo con la práctica seguida tradicionalmente en Noruega. El sistema de protección real continuará, pero las organizaciones interesadas deberán solicitar nuevamente el patronazgo.
La medida afecta tanto a entidades que ya disfrutaban de protección real durante el reinado anterior como a otras organizaciones que aspiren a obtenerla en la nueva etapa. De este modo, la Casa Real podrá revisar y ordenar el conjunto de patronazgos vinculados al soberano y a los demás miembros de la Familia Real.
Los patronazgos constituyen una de las formas mediante las que la monarquía noruega presta respaldo simbólico a organizaciones de carácter social, cultural, científico, humanitario o deportivo. No implican dirección de las entidades, pero sí una vinculación institucional con miembros de la Casa Real.
La reorganización muestra cómo una sucesión no se limita al cambio de titular de la Corona. También obliga a revisar determinadas relaciones institucionales construidas durante el reinado precedente y a adaptarlas a la nueva configuración de la Familia Real.
Tras la muerte de Harald V y la subida al trono de Haakon VIII, Noruega continúa así desplegando las consecuencias prácticas del cambio de reinado.
Fuente: Casa Real de Noruega.
