El sultán Haitham bin Tarik ha situado en más de 1.500 millones de dólares el valor conjunto de los acuerdos y memorandos de entendimiento suscritos durante su visita de Estado a Angola, una cifra que el monarca omaní presentó este viernes en Luanda como base para una nueva etapa de cooperación económica entre ambos países.
La declaración fue realizada durante el discurso pronunciado por el sultán en el Palacio Presidencial, donde fue recibido oficialmente por el presidente angoleño, João Lourenço. Ambos jefes de Estado mantuvieron una reunión bilateral y presidieron posteriormente conversaciones entre las delegaciones de Omán y Angola.
Haitham bin Tarik afirmó que los acuerdos y memorandos firmados durante la visita superan en conjunto los 1.500 millones de dólares y los definió como una base para generar oportunidades sostenibles. El soberano instó además a los sectores público y privado de ambos países a continuar explorando nuevas posibilidades comerciales y de inversión.
En su intervención, el sultán señaló como ámbitos con especial potencial el petróleo, la minería, la seguridad alimentaria y el transporte marítimo y aéreo. La agenda responde al objetivo declarado de ampliar una relación bilateral que en los últimos años ha incorporado progresivamente proyectos de inversión y cooperación económica.
La visita de Estado continúa el acercamiento iniciado con el viaje oficial de João Lourenço a Omán en diciembre de 2024. Aquel encuentro abrió una etapa de mayor cooperación e incluyó acuerdos vinculados a inversiones omaníes en el sector minero angoleño.
Durante las conversaciones de Luanda, ambos dirigentes abordaron también la evolución de las relaciones bilaterales y cuestiones internacionales de interés común. La presencia en la delegación omaní de responsables de inversión, comercio y política exterior refleja el peso económico concedido a esta etapa de la visita.
Para Omán, Angola forma parte de una estrategia de diversificación de vínculos económicos fuera de su entorno regional inmediato. Haitham bin Tarik llegó a Luanda después de concluir una visita de Estado a Botswana, donde la cooperación se concentró igualmente en inversión, minería, logística, energía y seguridad alimentaria.
La cifra anunciada en Angola introduce, sin embargo, una dimensión propia: el resultado de la visita queda asociado a compromisos económicos cuantificados y al propósito de consolidar una relación de largo plazo entre los dos Estados.
En este marco, la actuación del sultán se inscribe en el ejercicio directo de la diplomacia de Estado de la Corona omaní, combinando representación exterior, interlocución política y promoción de nuevas áreas de cooperación bilateral.
