Noruega despide este miércoles a la princesa Astrid, señora Ferner, en una ceremonia fúnebre celebrada en la iglesia de Ris, en Oslo, apenas dos semanas después de las exequias de su hermano, el rey Harald V.
La ceremonia comenzó a las 13.00 horas y reúne a la familia de la princesa junto a la familia real noruega. La Casa Real había confirmado la presencia del rey Haakon VIII, la reina, la princesa heredera Ingrid Alexandra y la reina Sonja, además de otros miembros de la familia.
Ris era la iglesia local de la princesa Astrid. Las exequias son oficiadas por el párroco Paul Erik Wirgenes y la obispo de Oslo, Sunniva Gylver. A diferencia del funeral de Estado celebrado este mismo mes por Harald V, la iglesia abrió también sus puertas al público para permitir la asistencia de quienes quisieran despedirse de la princesa.
Astrid falleció el 11 de septiembre a los 94 años. Su muerte se produjo apenas dos días después del funeral de Harald V, en cuya despedida había participado.
La princesa ocupó durante catorce años, entre 1954 y 1968, una posición singular dentro de la monarquía noruega. Tras la muerte de la princesa heredera Märtha, asumió con solo 22 años las funciones de primera dama y acompañó a su padre, el rey Olav V, en numerosos compromisos oficiales. Continuó representando a la Casa Real durante décadas.
Al anunciar su fallecimiento, Haakon VIII recordó que su tía había sido «una importante fuente de apoyo» para Harald V y para el resto de la familia real. La desaparición de Astrid cierra así, en apenas unos días, otro capítulo de la generación de la Casa de Glücksburg que acompañó la vida institucional noruega durante buena parte del siglo XX y las primeras décadas del XXI.
Fuentes: Casa Real de Noruega; Iglesia de Noruega.
