La princesa Amalia de los Países Bajos ha comenzado una nueva etapa de su formación dentro de las Fuerzas Armadas neerlandesas al incorporarse como estudiante-trabajadora a la Marina Real, según ha comunicado este viernes la Casa Real.
La heredera al Trono inició esta fase el jueves 10 de septiembre en Den Helder como parte del programa Defensity College, en el que participa mientras desarrolla sus estudios universitarios.
El programa permite a estudiantes desempeñar un trabajo parcial dentro de las Fuerzas Armadas y combina diferentes destinos, actividades y cursos orientados a su desarrollo personal, profesional y militar.
La incorporación a la Marina no constituye la primera experiencia de Amalia dentro de la estructura de Defensa. Anteriormente estuvo vinculada como estudiante-trabajadora al Estado Mayor de Defensa y a la Real Fuerza Aérea neerlandesa.
Durante el pasado mes de agosto completó además una formación militar general avanzada sobre el terreno, dentro del mismo itinerario.
La nueva etapa proporciona así a la princesa de Orange contacto sucesivo con distintas ramas de las Fuerzas Armadas y se integra en un proceso de formación más amplio mientras continúa su preparación académica.
La Casa Real ha recordado al anunciar la incorporación la histórica relación entre la monarquía neerlandesa y las Fuerzas Armadas. Guillermo Alejandro realizó su servicio militar en la Marina Real y posteriormente sirvió también en el Ejército de Tierra y en la Fuerza Aérea.
Esa tradición histórica debe distinguirse, sin embargo, de la actual arquitectura constitucional. Desde la reforma constitucional de 1983, el mando supremo de las Fuerzas Armadas de los Países Bajos corresponde al Gobierno y no al monarca.
Por ello, la preparación militar de Amalia no debe interpretarse como formación para ejercer en el futuro un mando constitucional sobre las Fuerzas Armadas.
Su interés institucional se encuentra en otro plano: como heredera directa, la princesa está conociendo desde dentro organismos fundamentales del Estado y completando una formación que combina universidad, administración y experiencia militar.
La trayectoria presenta así paralelismos, aunque no equivalencias constitucionales, con los modelos de preparación institucional de otros herederos europeos. Cada monarquía determina de acuerdo con su sistema jurídico y sus tradiciones qué contacto mantiene el futuro jefe del Estado con las Fuerzas Armadas.
Para EL SOLIO, el elemento relevante no es por tanto la actividad militar aislada, sino la construcción progresiva de la formación pública de la futura reina de los Países Bajos.
