La reina Mary de Dinamarca lució en la cena de Estado del lunes 19 de octubre de 2026, celebrada en el Palacio de Christiansborg en honor del presidente vietnamita Tô Lâm y de su esposa, las joyas históricas de zafiros y diamantes de la reina Alejandrina. Fue la primera ocasión en que una reina danesa volvió a utilizar este conjunto desde 1933, según confirmó la Colección Real danesa el martes.
El origen del conjunto se remonta a 1898, cuando la entonces princesa Alejandrina lo recibió como regalo por su matrimonio con el futuro Cristián X de Dinamarca. A lo largo de más de 125 años, las piedras y monturas pasaron por distintas generaciones de la familia real, adaptándose a las necesidades y gustos de las mujeres que las utilizaron.
En 1933, Alejandrina entregó las joyas, ya transformadas, a su nuera, la princesa Carolina Matilde, esposa del príncipe hereditario Knud. Décadas después, hacia 1960, el conjunto sufrió otra modificación. Desde la cesión de 1933 ninguna soberana danesa lo había llevado públicamente, circunstancia que da a la reciente aparición de Mary un significado histórico específico.
La Colección Real danesa adquirió la pieza a un propietario privado en 2024. Su incorporación al patrimonio museístico abrió la posibilidad de recuperar su uso ceremonial, sin limitarla a una exhibición estática. La intervención se diseñó en colaboración con la propia reina Mary y las especialistas en joyería Diana Holstein y Hanan Emquies, del estudio Emquies-Holstein.
La nueva configuración permite utilizar el conjunto como diadema, collar largo o corto y broche. La restauración se planteó con un criterio fundamental: todas las monturas nuevas son reversibles y se conservan las partes históricas. De ese modo, las piezas originales pueden estudiarse y contemplarse en el futuro, sin perder la posibilidad de adaptarse al ceremonial contemporáneo.
Durante la cena del 19 de octubre Mary llevó los zafiros principales como diadema de tipo bandeau, mientras que el broche histórico se incorporó a una pulsera. El diseño de la nueva montura toma como referencia las transformaciones de la década de 1930, cuando se impuso la moda de colocar diademas bajas sobre la frente. La elección conecta así la imagen pública de la soberana actual con el legado de Alejandrina y Carolina Matilde.
Las joyas podrán visitarse en el Museo de Amalienborg a partir del 24 de octubre de 2026, siempre que no sean requeridas por la reina para compromisos oficiales. El conjunto permanecerá, por tanto, en un régimen excepcional de conservación museística y uso institucional, que la Colección Real presenta como ejemplo de patrimonio cultural vivo.
El interés editorial de esta noticia no se encuentra en el vestuario de una cena de gala, sino en la recuperación material y funcional de un bien histórico dinástico. La combinación de documentación, adquisición patrimonial, diseño reversible y continuidad ceremonial permite comprender cómo las monarquías europeas administran y transmiten objetos asociados a generaciones sucesivas.
Fuentes: Casa Real de Dinamarca, comunicado sobre las joyas de Alejandrina (19 de octubre de 2026); Colección Real danesa, comunicado de recuperación y exhibición (20 de octubre).
