La sucesión de Haakon VIII ha abierto una nueva etapa para la reina Sonja dentro de la monarquía noruega, después de más de tres décadas como consorte de Harald V y de una trayectoria institucional que comenzó mucho antes de la llegada de su esposo al trono.
La muerte de Harald V ha modificado necesariamente la posición de Sonja dentro de la Familia Real. El centro institucional de la Corona corresponde ahora a Haakon VIII y a la nueva estructura de la Casa Real surgida de la sucesión, mientras la viuda del anterior monarca conserva una posición singular por su condición y por el prolongado servicio desarrollado durante el reinado de su esposo.
Sonja se convirtió en reina de Noruega en enero de 1991, tras la muerte de Olav V y la subida al trono de Harald V. Durante el reinado acompañó regularmente al Rey en visitas de Estado, actos oficiales y compromisos vinculados a la representación de la Corona, además de desarrollar una agenda propia especialmente relacionada con la cultura y las artes.
La nueva situación tiene también una dimensión dinástica. Con Haakon VIII en el trono, la generación de Harald V deja de ocupar el centro de la actividad de la monarquía y la responsabilidad institucional pasa a la siguiente generación de la Casa Real.
La expresión «reina madre» puede emplearse de forma descriptiva para referirse a Sonja como madre del actual soberano, pero no debe confundirse automáticamente con un nuevo título jurídico formal. La terminología y el tratamiento oficial corresponden a la propia Casa Real noruega.
La transición se produce, además, en unas semanas especialmente intensas para la Familia Real, marcadas por la muerte y el funeral de Estado de Harald V y, pocos días después, por el fallecimiento de la princesa Astrid, hermana del anterior monarca.
Fuente: Casa Real de Noruega.
