Felipe VI durante una actividad oficial en septiembre de 2026.

Felipe VI recibe las credenciales de seis nuevos embajadores en el Palacio Real

Felipe VI ha recibido este lunes en el Palacio Real de Madrid las Cartas Credenciales de seis nuevos embajadores acreditados ante España, en una de las ceremonias diplomáticas más antiguas conservadas por la Corona.

Los nuevos representantes son Kulsoume Baffoe, embajadora de Ghana; Juan Antonio Coloma Correa, embajador de Chile; Timoteo de Jesús Zambrano Guédez, embajador de Venezuela; Okezie Victor Ikpeazu, embajador de Nigeria; Cheevindh Nathalang, embajador del Reino de Tailandia; y Fadi F. H. Elhusseini, embajador del Estado de Palestina.

Las Cartas Credenciales son los documentos mediante los cuales un Estado acredita formalmente a su representante diplomático ante otro jefe de Estado. Su presentación al Rey permite al embajador comenzar a ejercer plenamente sus funciones como máxima representación diplomática de su país en España.

La ceremonia posee una especial continuidad histórica. La Casa de S.M. el Rey señala que el formato actual se remonta al siglo XVIII y se ha mantenido prácticamente intacto hasta nuestros días.

El acto combina protocolo de Estado, diplomacia y representación institucional. Los embajadores llegan al Palacio Real y presentan individualmente sus credenciales al jefe del Estado, tras lo cual mantienen una conversación con Felipe VI.

La recepción de los representantes de seis Estados de ámbitos geográficos y políticos diferentes muestra además el carácter estrictamente diplomático de la ceremonia. Entre ellos figuran repúblicas latinoamericanas y africanas, el Reino de Tailandia y el Estado de Palestina.

La presencia de un representante tailandés incorpora además a otra monarquía dentro de la jornada diplomática, aunque el acto no constituye una relación bilateral específica entre ambas Coronas, sino el procedimiento ordinario de acreditación del nuevo embajador ante España.

La función del Rey en esta ceremonia forma parte de su posición como jefe del Estado y de su representación de España en las relaciones internacionales. No implica determinar personalmente la política exterior, competencia que corresponde al Gobierno dentro del sistema constitucional.

Precisamente esa distinción permite comprender el carácter institucional del acto: el Gobierno dirige la política exterior y la Corona formaliza, mediante el jefe del Estado, determinados actos de representación y relación diplomática.

La presentación de Cartas Credenciales conserva así una combinación poco habitual entre continuidad ceremonial y función jurídica contemporánea, manteniendo en el Palacio Real un procedimiento diplomático cuyo origen se remonta a varios siglos atrás.

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