Mohammed bin Salman durante una reunión oficial en Arabia Saudí.

Mohammed bin Salman recibe al jefe del CENTCOM en plena escalada con los hutíes

El príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, ha recibido este lunes en Yeda al comandante del Mando Central de Estados Unidos, almirante Brad Cooper, en un momento de creciente tensión regional marcado por la escalada entre el reino saudí y los hutíes de Yemen.

Durante el encuentro, ambas partes revisaron las relaciones entre Arabia Saudí y Estados Unidos y abordaron los últimos acontecimientos de la región. La reunión se produce después de varios días de ataques hutíes contra territorio e infraestructuras saudíes y en medio de una situación de seguridad especialmente delicada en torno al mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

La presencia del comandante del CENTCOM adquiere especial relevancia porque el Mando Central estadounidense dirige las operaciones militares de Estados Unidos en una amplia zona que incluye Oriente Próximo y constituye uno de los principales instrumentos de coordinación de Washington con sus aliados regionales.

La reunión llega además después de que Mohammed bin Salman solicitara apoyo estadounidense ante el avance y los ataques de los hutíes. Washington ha evitado hasta ahora asumir directamente una nueva campaña militar contra el movimiento yemení, pero ha acordado prestar asistencia de inteligencia y apoyo para la identificación de objetivos.

Los hutíes, respaldados por Irán, han intensificado durante los últimos días sus operaciones contra Arabia Saudí y han avanzado sobre posiciones estratégicas de Yemen próximas a la costa del mar Rojo. La posibilidad de que puedan amenazar el estrecho de Bab el-Mandeb añade una dimensión internacional a la crisis, dado que ese paso constituye una de las principales rutas marítimas del comercio mundial.

Para Arabia Saudí, la situación afecta directamente a la seguridad del reino y también a sus infraestructuras energéticas. Los ataques recientes han incrementado la preocupación por las vías utilizadas para transportar petróleo saudí y por la posibilidad de que la crisis regional termine afectando simultáneamente a los principales corredores energéticos del Golfo y del mar Rojo.

La posición de Mohammed bin Salman en este contexto combina dos funciones. Como príncipe heredero representa la continuidad dinástica de la monarquía saudí y, al mismo tiempo, como primer ministro dirige efectivamente la política gubernamental del reino.

Por ello, el encuentro con el comandante del CENTCOM no constituye únicamente una audiencia de carácter protocolario. Se produce dentro de una coordinación de seguridad entre Arabia Saudí y Estados Unidos en un escenario de presión militar creciente.

No se ha anunciado, sin embargo, ningún nuevo acuerdo de intervención estadounidense como resultado de la reunión. La información conocida confirma las consultas de seguridad y el análisis conjunto de los acontecimientos regionales, pero no una decisión pública de Washington de participar directamente en operaciones contra los hutíes.

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